Cómo hacer un CV que sí se lee
La primera revisión de un currículum dura menos de un minuto. No es desidia: cuando llegan doscientas postulaciones a un cargo, la primera pasada solo busca si calzas con lo básico.
Eso significa que tu CV no tiene que ser bonito. Tiene que ser rápido de leer.
Lo primero que se mira
En ese primer minuto buscamos cuatro cosas:
- Si hiciste antes algo parecido al cargo.
- Cuánto tiempo lo hiciste.
- Dónde vives, porque el traslado importa.
- Si tienes el título, la licencia o el curso que el cargo exige.
Si esas cuatro no están arriba y visibles, el CV se lee mal aunque tu experiencia sea buena.
Las tres primeras líneas
Arriba de todo, sin adornos:
- Tu nombre.
- Tu comuna. No la dirección completa, la comuna basta. Esto te ayuda: es lo que nos permite ver que el turno y el traslado te calzan.
- Tu teléfono y tu correo.
Después, dos o tres líneas diciendo qué haces y hace cuánto. Algo así:
Técnico en mantención mecánica, 6 años en plantas industriales del Biobío. Experiencia en mantención preventiva de bombas y correas transportadoras. Turnos rotativos y licencia clase B.
Eso reemplaza con ventaja al “objetivo profesional” que casi nadie lee.
Tu experiencia, con números
La diferencia entre un CV que convence y uno que no suele ser esta:
- Vago: “Encargado de bodega. Responsable del control de inventario.”
- Concreto: “Encargado de bodega, 2022-2026. A cargo de 4 personas y de un inventario de 1.200 SKU. Bajé las diferencias de inventario de 6% a 1,5% en un año.”
No necesitas números espectaculares. Necesitas números. Cuántas personas, cuántos equipos, cuántos clientes al día, cuánto bajó o subió algo desde que estabas tú.
Y siempre las fechas: mes y año de inicio y de término de cada trabajo. Un CV sin fechas levanta sospecha de que se está escondiendo algo, aunque no sea así.
Qué sacar
- La foto. No aporta nada al cargo y abre la puerta a que la decisión se contamine con cosas que no vienen al caso.
- Tu RUT, tu fecha de nacimiento y tu estado civil. Nada de eso se necesita para saber si calzas con el puesto.
- Las habilidades genéricas. “Proactivo”, “trabajo en equipo”, “orientado a resultados”. Todos los CV lo dicen, así que ya no distingue a nadie. Si de verdad trabajas bien en equipo, muéstralo en la descripción de lo que hiciste.
- La enseñanza media, si ya tienes estudios superiores o varios años de experiencia.
- Los cursos de hace quince años que no tienen que ver con el cargo.
El formato
- PDF, siempre. Un Word se descuadra según el computador que lo abra.
- Una o dos páginas. Tres solo si llevas más de quince años de trayectoria.
- Nombra bien el archivo:
cv-maria-fuentes.pdf, nocv final v3 (1).pdf. Es un detalle, pero es el primer detalle que se ve. - Sin tablas ni columnas raras. Algunos sistemas las leen mal y te dejan fuera antes de que un humano vea el archivo.
Ajústalo a cada cargo
No hace falta reescribirlo entero. Basta con reordenar: pon arriba la experiencia que más se parece a lo que pide el aviso, y usa las mismas palabras del aviso cuando sean ciertas. Si el aviso dice “mantención preventiva” y tú escribiste “mantenimiento programado”, cámbialo: es lo mismo, pero así calza a la primera.
Un último consejo
Léelo en voz alta antes de mandarlo. Los errores de tipeo se ven mucho más al escucharlos, y un CV con faltas de ortografía sí pesa: no porque importe la ortografía en sí, sino porque sugiere que no lo revisaste.